2 nov 2010

Kiki de Montparnasse

Era el año 1929 cuando Kiki fue elegida reina de Montparnasse. En el periodo entre las dos guerras este barrio de París se transformó en el centro artístico y cultural de París y del mundo. En unos pocos kilómetros cuadrados vivían artistas, poetas, intelectuales. Pasaban el día en los cafés, malcomían, malbebían y conducían una vida irreverente y libertina. Una vida de miseria, un experimento social hecho posible por unas extrañas condiciones históricas difícil de repetir. Kiki cantaba letras atrevidas y contaba chascarrillos mordaces. En este ambiente se encontraba como en su casa y posaba a pecho descubierto para Man Ray y Calder, que venían de América; para Fujita, de Japón; para Modigliani, de Italia; para Pascin, de Bulgaria; para Kisling, de Polonia; para Soutine o Chagall, de Rusia. La suya no fue una vida fácil. Fue criada en Châtillon-sur-Seine, un pueblo de Borgoña por la abuela. A los trece años su madre se la llevó a París donde vivía y trabajaba como linotipista. Pero cuando con diecisiete años la descubrió posando desnuda, la repudió dejándola sola y sin dinero. Kiki decía que para vivir no necesitaba más que pan, cebollas y vino tinto. Tuvo muchos amores pero el más atormentado fue con el pintor y fotógrafo americano Man Ray, que se hizo famoso y rico gracias a las fotos sacadas a los personajes mas influyentes de la ciudad. Fue una temporada breve y intensa que se acabó bruscamente con el ingreso en París del ejercito alemán.
Catel Muller, dibujante e ilustradora infantil, y José-Louis Bouquet, guionista y escritor, consiguen una novela grafica muy realista que, pasando por la biografia de Kiki, nos da una pincelada bastante precisa de Montparnasse, dejando el lector con ganas de descubrir y conocer los personajes que hicieron posible esta bizarra mezcla artística.

Nessun commento:

Posta un commento