Si è
celebrato nel mese di settembre l'anniversario della morte di Victor
Jara. Chi era Victor Jara?
Lui
si descriveva così:
“Soy
folklorista, soy un hombre de extracción popular. Aprendí desde
pequeño el lenguaje de los más, que son los más humildes y
humillados. Conocí las sílabas del viento, de la poesía hermosa y
natural de la vida allá en el campo. Mi madre me enseñó a cantar.
Hoy estoy feliz con lo que hago pero también descontento o
impaciente porque hay mucho que hacer. A veces quisiera ser diez
personas para hacer diez cosas que el pueblo necesita.”
Un poeta, direttore di teatro, attore, cantautore. Era
iscritto al partito comunista cileno e impegnato attivamente nella
difesa della popolazione più povera. Il suo modo di fare arte era
legato indissolubilmente alla società in cui viveva. L'immersione nelle tradizioni del popolo cileno contribuì a creare il
fenomeno della “Nueva Canción Chilena”, che riscoprì le tradizioni folkloriche e creò la base ideale per l'emancipazione e la consapevolezza delle terribili condizioni a cui era assoggettato il
popolo cileno. Il fermento sociale che si sviluppò così in quegli anni fu il detonante che rese possibile
l'elezione di Salvador Allende come presidente del Cile.
Un
cambio impensabile e sconvolgente in piena guerra fredda che causò
l'intervento degli Stati Uniti per rovesciare il governo liberamente eletto. Così si esprimeva Henry Kissinger: “Non
possiamo accettare che un paese abbracci il comunismo per
l'irresponsabilità della sua propria gente”.
E
così l'imperialismo che tanto Victor Jara osteggiava intervenne
nella sua forma più diretta e spietata nella società cilena e fu la causa della sua morte. Insieme
a migliaia di oppositori politici fu imprigionato e portato allo
stadio Chile che si convertì in un enorme campo di concentramento.
Durante quattro giorni lo torturarono, lo privarono di cibo e di
sonno e poi lo fucilarono. Le ossa rotta delle mani e delle dita
testimoniano un'ultima dimostrazione di coraggio. Si narra che per
scherno i suoi aguzzini gli chiesero di cantare e lui ebbe ancora la
forza di cantare “Venceremos”, canzone scritta per il partito di
Allende.
“They
could kill him” dichiarò la moglie Joan Jara a BBC News, “but they
couldn't kill his songs”. Lo hanno assassinato, ma non sono
riusciti ad uccidere le sue canzoni.
L'ultimo
lascito fu un poema non terminato scritto nei drammatici giorni della tortura. Lo
scrisse su un pezzetto di carta che venne fatto
uscire dallo stadio nascosto nelle scarpe di un amico.
ESTADIO CHILE
Somos cinco mil
en esta pequeña parte de la ciudad
Somos cinco mil
¿Cuántos seremos en total
en las ciudades y en todo el país?
Sólo aquí, diez mil manos que
siembran
y hacen andar las fábricas.
¡Cuánta humanidad
con hambre, frío, pánico, dolor,
presión moral, terror y locura!
Seis de los nuestros se perdieron
en el espacio de las estrellas.
Un muerto, un golpeado como jamás creí
se podría golpear a un ser humano.
Los otros cuatro quisieron quitarse
todos los temores
uno saltando al vacío,
otro golpeándose la cabeza contra el
muro,
pero todos con la mirada fija de la
muerte.
¡Qué espanto causa el rostro del
fascismo!
Llevan a cabo sus planes con precisión
artera
sin importarles nada.
La sangre para ellos son medallas.
La matanza es acto de heroísmo.
¿Es éste el mundo que creaste, Dios
mío?
¿Para esto tus siete días de asombro
y de trabajo?
En estas cuatro murallas sólo existe
un número
que no progresa,
que lentamente querrá más la muerte.
Pero de pronto me golpea la conciencia
y veo esta marea sin latido,
pero con el pulso de las máquinas
y los militares mostrando su rostro de
matrona
lleno de dulzura.
¿Y México, Cuba y el mundo?
¡Que griten esta ignominia!
Somos diez mil manos menos
que no producen.
¿Cuántos somos en toda la Patria?
La sangre del compañero Presidente
golpea más fuerte que bombas y
metrallas.
Así golpeará nuestro puño
nuevamente.
¡Canto que mal me sales
cuando tengo que cantar espanto!
Espanto como el que vivo
como el que muero, espanto.
De verme entre tanto y tantos
momento del infinito
en que el silencio y el grito
son las metas de este canto.
Lo que veo nunca vi,
lo que he sentido y lo que siento
hará brotar el momento...