Desayuno con diamantes, una novela de Truman Capote, una comedia estadounidense, el argumento de discusión de la segunda clase del taller de critica cinematográfica.
El sitio es nuevo para mi, sillas confortables, pantalla algo pequeña. Dos horas de película, se pasan en un pispás. Y llega el momento charla. Un chico con ojos grandes, mirada asustada presenta a dos críticos de cine, que van a hablar, me imagino, sobre la película.
Que sirven las palabras cuando las imágenes ya lo han dicho todo? Estoy expectante.
Empieza Juan Madrid, que confiesa no haber visto la película de reciente. Habla sobre el arte de contar historias, de varios tipos de lenguajes, de cánones culturales compartidos. Su modo de hablar es entretenido y el tema me interesa. Luego es Martín Casariego al habla, una voz entrecortada, rápida, algo confusa. Pero las ideas son buenas. Ha leído el libro, ha visto la película. Hace el confronto y da algunas pinceladas teóricas sobre las adaptaciones literarias.
Es el momento del publico. Manuel, un viejecillo, dice con educación que todo lo de que se está hablando está bien pero el se espera que le expliquen como se puede hacer una critica y no se anden con rodeos generalistas.
Y con estas palabras ya se concluyó la charla porque Martín Casariego entró al trapo y el tema pasó de ser una charla sobre la critica de cine a si lo de que se había hablado era consono o menos al taller.
Fue una tarde agradable y la película fue un descubrimiento interesante.
Nessun commento:
Posta un commento